Qué comer en Estambul:
Kebap: es, sin duda, la variedad turca más conocida del mundo. Carne picada o laminada que se asa en una pila giratoria y que los turcos suelen comer fuera de casa, sobre todo a mediodía. En los restaurantes regulares se sirve de tres formas. Lo habitual es pedir entre una ración y una y media.
Barrio de Eyüp: el pequeño y encantador Café de Pierre Loti, en lo alto del barrio de Eyüp, está rodeado por un magnífico mirador desde el que divisar toda la ciudad.
Mercado del pescado: ubicado en Taksim, en este lugar se pueden probar los mejillones fritos y rellenos de arroz típicos de la costa egea, así como la anjova, el mejor pescado del Bósforo.
Sultanahmet: en esta zona hay diversos restaurantes que, aunque muy turísticos, ofrecen unas preciosas vistas de la Mezquita Azul y Santa Sofía desde sus terrazas, a un precio muy económico. El Restaurante Medusa tiene mucho encanto y es muy económico siempre y cuando no pidamos vino, uno de los placeres más caros en esta ciudad. Una recomendación: acudir por la noche para ver estos lugares iluminados.
Dónde alojarse:
Hotel Pera Palas: Este hotel alojó a Agatha Christie, donde se inspiró para escribir su novela “Asesinato en el Oriente Express”. El Pera Palace de Estambul comenzó a construirse para recibir a los pasajeros que llegaban a esta ciudad en el Orient Express desde París.