Qué comer en Budapest:
Paprika y cebolla: estos dos ingredientes son los reyes de los platos típicos, en los que abunda la carne y, además, se sirven habitualmente en generosas raciones. Si te gusta el vino, prueba los caldos de Villány, Eger y Szekszárd. El Barco Spoon Cafe & Lounge, anclado en la orilla de Pest y con vistas al Castillo de Buda, es uno de los restaurantes más lujosos de Budapest.
Goulash: es, sin duda, el plato más común del país. Los ingredientes de esta sopa son la carne, las verduras y, cómo no, la paprika.
Liszt Ferenc tér: es una plaza donde se encuentran multitud de restaurantes como el Menza, uno de los locales de moda de Budapest. Se trata de una zona muy animada por la noche.
Pálinka: si te ofrecen pálinka (aguardiente húngaro) no tengas miedo de aceptarlo. Dicen que ayuda la digestión.
Dónde alojarse:
Dormir en Budapest es algo relativamente económico y puedes encontrar habitaciones dobles por menos de 50€ la noche en medio centenar de hoteles. Las mejores zonas las tienes cerca del Puente de las Cadenas, del Parlamento o de la Ópera. El Hotel Andrássy es una perla entre los hoteles de Budapest.