Los Alpes alemanes abarcan cerca de 450 kilómetros de curvas que van desde Lindau, en el lago Constanza, hasta Berchtesgaden, en el lago Königssee, cerca de la frontera con Austria. Las delicadas lomas, los empinados picos, los frondosos bosques y dilatados valles hacen de esta ruta, un viaje de ensueño. Pero, los Alpes no sólo ofrecen una vista espectacular si no que facilitan la práctica de deportes y actividades al aire libre como es pasear en bicicleta.
Siguiendo ríos, como el conocido Inn, se puede atravesar los Alpes pedaleando plácidamente y disfrutar de un paisaje inigualable. Aunque los Alpes presentan un relieve rocoso, hablamos de un paseo cómodo porque el único tramo dificultoso de la ruta tiene truco: el puerto de Fernpass se puede pasar en autobús. De hecho, si fuese por este autobús nos podríamos subir ya que no existe carril bici y el tráfico es denso.
Nos adentramos en la ruta que te hemos preparado...
Etapa 1: de Lindau a Immenstadt
Lindau am Bodensee es una bonita ciudad en la costa noroeste del lago Constanza que cuenta con el emblemático “León Sentado” esculpido en mármol y símbolo de Baviera, que desde sus 6 metros de altura controla la frontera tripartida entre Alemania, Austria y Suiza.
La ciudad, que es una isla, está unida a tierra firme mediante un viaducto y un puente donde nace la ciudad nueva y se desarrolla la actividad empresarial. Siguiendo la red de caminos, muy bien marcada que atraviesa la naturaleza, llegamos a Immenstadt.
Etapa 2: de Immenstadt a Füssen
Füssen es una ciudad montañosa situada en el este del Allgäu que, con su interesante casco histórico, es el punto más meridional de la “Ruta Romántica”. La ciudad es conocida mundialmente por su Neuschwanstein, el cual se encuentra fuera de la ciudad.
El castillo del Rey Loco, Neuschwanstein, es el edificio más fotografiado en Alemania y es uno de los palacios neogóticos más conocidos. El castillo de Disney que aparece en la película de la Bella Durmiente está inspirado en él.
Lindau está separado de Füssen por unos 80 kilómetros que se pueden realizar perfectamente en bici. Sólo se necesita abrir el corazón a la naturaleza y disfrutar del paisaje, de su gente y de los secretos que esconde el bucólico entorno.