Situada sobre la Dorsal Medioceánica Atlántica, Islandia es una isla llena de volcanes, glaciares, coladas de lava, acantilados y cascadas que se funden en los colores del arco iris mediante una confrontación única de viento, luz, aire y agua.
Este entorno bucólico presenta una inigualable oportunidad a todos los turistas que os acerquéis por allí ya que es una ocasión perfecta para la práctica de cualquier deporte o ejercicio físico. Con semejante tranquilidad, Islandia es un país que invita al relax, a descansar y a disfrutar del más mínimo detalle.
Por ello, poder nadar en piscinas de agua geotérmica forma parte de la vida cotidiana, pero muchas otras actividades son sólo formas de desconectar, de olvidarse del estrés de la vida actual y poder recuperar el espíritu y ver cómo tus preocupaciones se esfuman.
Las acciones más destacadas para ello son la Motonieves, fáciles de conducir hasta las cumbres de los glaciares, los súper-jeeps, que asaltan las tierras altas del interior, los deportes de invierno, la natación y baños en piscinas de aguas geotérmicas, que son piscinas al aire libre calentadas con agua geotérmica, el rafting, descensos de ríos turbulentos con palpitaciones garantizadas, la danza, el baile en su máximo apogeo o la pesca con caña, tanto salmón como trucha.
“La noche se mueve”, la «movida reikiavikense» a tope en trepidantes pubs y discotecas abiertos hasta el amanecer y los fuegos artificiales, que dan comienzo al nuevo año.
Así que ya sabes, si quieres desconectar de la vida diaria y además practicar deporte no te pierdas el encanto que esconde esta isla y que a partir de diferentes actividades podrás disfrutar.
Recomendaciones para viajar a Islandia:
Como Islandia es un país muy escasamente poblado (su densidad de población apenas es de 2,9 hab/km2), tienes que tener localizadas las principales ciudades de la isla, además de conocer Reykjavik, la capital de Islandia ya que así conocerás los principales centros de servicios del país.