Sus calles recuerdan a las de ciudades como París o Barcelona. A pesar de encontrarse en el cono sur, Buenos Aires es una ciudad de estilo europeo: grandes edificios, amplias avenidas, verdes jardines, todo tipo de eventos culturales y una agitada vida nocturna, son las señas de identidad de la capital argentina. Al igual que el tango, el popular baile de la calle que traspasó fronteras gracias a la nostalgia y a la sensualidad que transmite y que, además, protagoniza una ruta muy especial por la ciudad de Buenos Aires.
Este tour del tango a orillas del río de la Plata no tiene desperdicio. Shows, conciertos, lugares míticos en la historia de esta danza, las típicas milongas porteñas y hasta clases particulares, son algunas de las actividades que integran la oferta turística para vivir un Buenos Aires diferente.
En el corazón de La Boca
Comenzamos este viaje en la sala Madero Tango, a orillas del río de Puerto Madero. Aquí se representa Puerto Buenos Aires, un espectáculo que repasa el pasado y futuro de la cultura porteña de la mano de Gustavo Zajac, reconocido director de comedias musicales, y Maximiliano Guerra y Mora Godoy, dos de los mejores bailarines de tango del mundo. Este show mezcla estilos tan dispares como el tango electrónico, rock, el malambo, el flamenco, el folklore y el jazz.
De la sala Madero Tango, esta ruta se adentra en el corazón de La Boca, el mítico barrio bonaerense. Junto al estadio del Boca Juniors se encuentra el Boca Tango, un paseo temático donde puedes degustar la mejor gastronomía argentina, tomar un café, adquirir una buena botella de vino o ir de compras. En las tres horas de recorrido, tendrás tiempo para asiste a una representación teatral y una cena tradicional argentina. La obra de teatro, que lleva por título “El conventillo Viviente”, recrea la historia del tango en La Boca y cuenta con música en directo de orquesta, cantantes y bailarines.
El Piazzolla Tango es la próxima parada del viaje. Se trata de un lujoso centro de arte y espectáculos dedicado en exclusiva al tango y que data de 1915. El teatro, situado en los sótanos de la Galería General Güemes, es restaurante y permite a los espectadores cenar mientras disfrutan de este espectáculo de danza y música con obras de Piazzolla, Pugliese y Gardel, entre otros.
La esquina de Carlos Gardel
En este tour del tango no podía faltar un apartado dedicado al mítico Carlos Gardel. En pleno barrio del Abasto, donde se encuentra la única estatua de la ciudad que recuerda al ilustre cantante, se ubica la “Esquina Carlos Gardel”. El salón simula un glamuroso cabaret de los años treinta y en su escena se representa un espectáculo en el que actúan más de veinte personas.
El Señor Tango, con capacidad para 1.500 personas, ofrece uno de los shows de tango más reconocidos de Buenos Aires. Dirigido y protagonizado por Fernando Soler, cuenta con la actuación de 40 artistas en escena y piezas que abarcan desde Juan D`Arienzo hasta Astor Piazzolla.
Historias del tango más tradicional y más moderno son las que se narran en el espectáculo del Michelangelo, un edificio antiguo situado en el casco histórico de San Telmo. 30 artistas en escena recrean historias de tango desde sus comienzos hasta el tango moderno de Piazzolla y Mores. El show se apoya en las figuras de Gloria y Eduardo Arquimbau y su compañía, con bailarines, orquesta en vivo y cantores. En este mismo punto de la ciudad se encuentra El Viejo Almacén. Este pintoresco edificio de tres pisos es ideal para cenar, dar clases de tango o celebrar eventos sociales y corporativos.
El palacio del tango
El Tango Palace es un dinner show con espacio para arte y tecnología, música y experiencias audiovisuales. Se encuentra en el pabellón Frers, monumento histórico nacional, y en su interior alberga una “callecita porteña” con personajes de época, un auditorio 360º para visitas turísticas por la ciudad, un museo interactivo dedicado al tango y un musical espectacular. Además, en el Tango Palace se puede disfrutar de cocina argentina de alta calidad.
En la Opera Pampa se recrea la aventura del “gaucho” argentino y sus tradiciones a través de danzas criollas, exhibiciones ecuestres, carruajes de época, música y efectos lumínicos y pirotécnicos. Aquí puedes probar el típico asado gaucho que se cocina en los típicos asadores camperos.
Y para terminar este tour del tango por las calles de Buenos Aires, nada mejor que asistir a unas cuantas clases de tango. Hay empresas que imparten lecciones privadas y personalizadas tanto en locales específicos como en el propio hotel.