Aunque, hasta hace poco, para informarse de las características técnicas de los coches, el papeleo de la matriculación, el seguro de coche.., era necesario acudir personalmente a los concesionarios, Internet ha cambiado radicalmente la manera de acceder a ese tipo de información, así como ha influido en la manera de comprar.
Tanto es así, que la Red supera ya a los concesionarios como principal fuente de información en España. En este sentido, la Red ofrece una serie de recursos dinámicos e interactivos que permiten al cliente no sólo consultar el conjunto de productos y servicios de las marcas, sino también realizar comparativas entre distintas versiones de vehículos y simulaciones financieras en tiempo real.
Según datos de 2008 recogidos por Ipsos Mori para Google, el 72% de los compradores de coches nuevos prefirió informarse a través de Internet, si bien los concesionarios, las recomendaciones de amigos y familiares y las revistas especializadas son también fuentes importantes de información. No obstante, aunque los usuarios utilizan la Red para conocer los detalles de los vehículos, esto no se traduce necesariamente en la compra online. De hecho, en 2008 sólo un 1% de los compradores adquirió el vehículo por Internet.
La web se ha convertido, por tanto, en una oportunidad para los fabricantes a la hora de posicionarse de una forma más segmentada y efectiva, y cada vez son más los compradores que visitan un único concesionario.
Además, aprovechando las ventajas de la Red, los concesionarios tratan de hacer frente a la caída de las ventas de automóviles mediante el refuerzo de su inversión publicitaria en Internet, aumentando así la visibilidad de los vehículos.