Colaborar de forma conjunta para el desarrollo de coches eléctricos: ése es el objetivo de la compañía Tesla Motors con la reciente adquisición de una parte de la factoría conocida anteriormente como New United Motor Manufacturing, Inc. (NUMMI), una instalación construida por Toyota y General Motors en una joint-venture.
Con esta operación, Tesla y Toyota se unen para la producción de coches ecológicos: mientras que la primera aportará su tecnología y su know-how, la segunda proporcionará sus conocimientos de ingeniería y producción.
Todo ello se traduce en una inversión de 50 millones de dólares por parte de Toyota y la creación de un equipo especializado en el desarrollo de piezas y sistemas de producción para los próximos coches eléctricos. Tesla, por su parte, utilizará la planta para la fabricación del modelo S, cuya fecha de lanzamiento está prevista para 2012. En concreto, el Tesla S será un vehículo completamente eléctrico, con una velocidad máxima de 190 km/h y una aceleración de 0 a 100 km en 5,6 segundos. Se calcula que este modelo tendrá una autonomía de 250 km, que puede llegar hasta los 500 km con paquetes de baterías adicionales. Con capacidad para siete personas y una pantalla táctil en su interior de 17 pulgadas, el Tesla S puede reservarse ya desde la web de este fabricante estadounidense de vehículos eléctricos.
A pesar del empuje que supone esta alianza, a Tesla aún le queda mucho trabajo por hacer: sólo ha comercializado unas mil unidades de su deportivo Tesla Roadster y, aunque ha generado 147,6 millones de dólares, el déficit es prácticamente el doble. Tras el acuerdo con Toyota y después de salir a cotizar en Bolsa, Tesla espera recaudar unos 185 millones de dólares.