Los viajes largos resultan agotadores. El hecho de mantener la misma postura incrementa el cansancio físico y favorece la aparición de la somnolencia. Por esta razón es bueno que pares cada dos horas, descanses y estires un poco las piernas. No obstante, en el interior del habitáculo existen elementos que contribuyen a tu relajación. Es el caso del reposabrazos, un soporte que llevan algunos coches entre los dos asientos delanteros. Esta pieza te permite apoyar el codo derecho para descansarlo pero ¿qué pasa con el izquierdo? Existe un reposabrazos para el lado izquierdo que se instala en el marco de la ventanilla o en el tirador de la puerta.
Está pensado para conductores que pasan muchas horas al volante. Ten en cuenta que, de llevar el codo en una posición forzada, puedes sufrir, con el tiempo, problemas crónicos como bursitis, tendinitis, codo de tenista o nódulos reumáticos. El reposabrazos para el brazo izquierdo está fabricado en poliuretano, es blando y se adapta a la fisionomía del brazo.
Si te decides a instalarlo, podrás hacerlo con unas pequeñas chapas que debes colocar entre el cristal y la junta de goma de la ventanilla. Estas piezas son rectangulares o curvadas para adaptarse a la mayoría de los marcos de las ventanas. Si lo prefieres, puedes fijarlo en el tirador de tu puerta con una lámina adhesiva de velcro (limpia antes la superficie con alcohol). Eso sí, antes de comprarlo, comprueba que el reposabrazos para el brazo izquierdo se puede instalar en tu coche ya que no es compatible con todos los modelos.
De todas formas, los reposabrazos del coche, ya sean para el brazo derecho o izquierdo, son para descansar momentáneamente el codo. No debes utilizarlos por sistema ya que eso implica sujetar el volante con una sola mano, disminuyendo tu seguridad.
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